La pandemia ha trastocado los protocolos de trasplantes y donaciones de órganos que se han ido adaptando al comportamiento de la Covid y ha permitido, según los últimos datos de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), que cerca de 40 pacientes en España hayan recibido órganos de 18 donantes con PCR positiva.

Así lo avanza, en una entrevista con motivo del Día Nacional del Trasplante, el 30 de marzo, la directora general de la ONT, Beatriz Domínguez-Gil, que constata la recuperación de las donaciones de órganos tras el parón pandémico y que se traduce en un crecimiento del 11% en lo que va de año en comparación con el mismo periodo de 2021, e «impacto similar se espera en los trasplantes».

Domínguez-Gil no quiere anticipar que 2022 vaya a ser el año de la recuperación en el que se igualen o superen los 48,9 millones de donantes por millón de población de 2019 y prefiere esperar a ver cómo se comporta el virus en los próximos meses porque «cada vez que se produce un rebrote, se resienten las unidades de cuidados intensivos (UCI)», que es donde se producen las donaciones de órganos y el programa de trasplantes «sufre».

Lo que sí asegura es que el mayor conocimiento del virus y la vacunación generalizada de la población (toda la lista de espera para un trasplante está vacunada) ha hecho que los protocolos de valoración y selección de donantes se hayan ido modificando y han permitido explorar nuevas vías como la donación de órganos de fallecidos con PCR positiva, salvo pulmón e intestino.

Domínguez-Gil explica que hay dos categorías de donantes: los diagnosticados previamente de Covid, que persisten con PCR positiva, y los que incidentalmente se han diagnosticado en el momento de la donación.

Sobre estos últimos, la ONT está a punto de publicar nuevas recomendaciones ya que se trata de donantes que tienen esa positividad para el virus pero están asintomáticos o tienen una sintomatología leve y fallecen por motivos diferentes.

La directora de la ONT corrobora que en estos casos la transmisión es «altamente improbable» y que el balance riesgo-beneficio indica que el «beneficio es máximo porque no se pierde la oportunidad del trasplante, y el riesgo es mínimo».

«Y la alternativa del no trasplante puede ser la muerte del paciente en lista de espera o su deterioro», añade. Además, el seguimiento específico de los 40 receptores, hasta ahora no ha reportado ningún problema que pueda ser atribuido a las características del donante.

El trasplante de hígado partido, máximo histórico en 2021

Otra línea de trabajo de la ONT es el trasplante y la donación pediátrica. Un programa que alcanzó máximos históricos es el trasplante hepático split (hígado partido). Aquí se realizan dos intervenciones con el hígado de un adulto, una de ellas para un paciente infantil.

En 2021, se realizaron 36 procedimientos de esta naturaleza, nunca antes se había llegado a esta cifra récord. Según Domínguez-Gil, «con estas estrategias buscamos que nuestros niños tengan más oportunidades de trasplante, dado que por sus características antropométricas tienen más dificultades».

Otro éxito es el programa de trasplante ABO incompatible con el que es posible realizar un trasplante de corazón a bebés menores de 18 meses incompatibles con el grupo sanguíneo del donante.

Domínguez-Gil comenta que «hasta ahora las posibilidades eran muy reducidas, pero con este programa, un corazón de tamaño adecuado y un grupo de sangre no compatible, las probabilidades de éxito en el trasplante han aumentado un 50%».

El 90% de pacientes en lista de espera consigue un trasplante

Según la directora de la ONT, cuando un paciente entre en lista de espera para un trasplante la posibilidad de conseguirlo está entre el 85 y el 90%.

«La lista de espera ni se va a acabar nunca ni se va a reducir de manera significativa, es muy estable», señala la responsable de la ONT, que cifra en 5.000 el número actual de pacientes (4.000 esperando un trasplante renal y 1.000 otros órganos). En el caso de la lista de espera pediátrica, la cifra es de unos 100 pacientes.

Domínguez- Gil explica que los niños tienen prioridad en la lista de espera porque el fallo de un órgano afecta a su desarrollo físico y psicosocial: «Un receptor infantil siempre va primero a un receptor adulto, y en caso de que no haya un receptor adecuado ese órgano se trasplanta a un adulto».

La directora de la ONT recuerda la importancia en este ámbito de la cooperación internacional, la europea en concreto. «Gracias a esa cooperación, estamos mejor preparados para identificar oportunidades de trasplante para los niños sobre todo los más pequeños, que son los más difíciles».

Un donante que permite seis trasplantes regala 56 años de vida

De cara al Día Nacional del Trasplante, Domínguez-Gil lanza dos mensajes. El primero de reconocimiento a los profesionales sanitarios por su trabajo para combatir el virus y mantener los programas de trasplantes, «incluso en un periodo crítico como es la pandemia».

La directora de la ONT recuerda que este día se concibe como un acto de reconocimiento de las asociaciones de pacientes a los profesionales que hacen esto posible, en particular a los médicos intensivistas.

Sin olvidar el agradecimiento a los donantes y a sus familias «por este gesto perpetuo que se mantiene a lo largo de los años» y afirma que un donante que permite la realización de seis trasplantes «regala 56 años de vida, contribuye a la sostenibilidad, genera consuelo a las familias y permite visibilizar el tipo de sociedad que somos».

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