España y Portugal pedirán esta semana a la Comisión Europea que les permita limitar el precio del gas en una cifra que el Gobierno todavía no desvela pero que el presidente, Pedro Sánchez, ha confiado que servirá para «reducir significativamente» el precio de la luz, que este lunes es de 231 euros por MWh.


Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, interviene en el encuentro del foro 'Generación de Oportunidades', a 28 de marzo de 2022.

«Tengo el convencimiento de que la aprobación por parte de la Comisión Europea se va a producir en muy breve plazo de tiempo y  al día siguiente será aprobada y publicada en el BOE con efecto inmediato en la factura de la luz de nuestros conciudadanos», ha apuntado en la presentación de las medidas que figurarán en el decreto que aprobará este martes el Consejo Europeo, en el que la energía tendrá un capítulo específico.

Horas más tarde, el portavoz de la Comisión, Eric Mamert, ha dicho en la rueda de prensa diaria en Bruselas que esta institución estudiará «sin dilación» la propuesta de España y Portugal, aunque no ha podido detallar un calendario concreto para decido sobre una propuesta que el Gobierno español no ha precisado cuándo enviará, aunque no tardará en hacerlo. Según Mamert, eso dependerá de los detalles de las medidas que se presenten para limitar el precio del gas. «La Comisión entiende la urgencia de la situación para los consumidores españoles y analizará la propuesta sin demora», ha dicho.

Eléctricas y bono social

Además de ayuda para el pago de combustible, la ampliación de beneficiarios del ingreso mínimo vital, créditos ICO para empresas y medidas laborales como la posibilidad de ERTES vinculados a los perjuicios por la situación que ha provocado la guerra en Ucrania, el decreto que aprobará el Consejo de Ministros este martes aumentará los beneficiarios del bono social eléctrico. Se beneficiarán de él 600.000 personas más, llegado a los dos millones de personas que pueden acogerse a él.

Por otra parte, habrá una rebaja de los cargos al sistema eléctrico en unos 1.800 millones este año, para llegar a una rebaja de hasta el 55% en 2030. «Vamos a reducir aún más el precio final de la electricidad, que va a aliviar el esfuerzo sobre ciudadanos, empresas e industrias», ha dicho el presidente. 

El decreto extenderá hasta el 30 de julio «los mecanismos que deben reducir el exceso de beneficios en el mercado eléctrico por el alto precio al que cotiza el gas», ha añadido, sobre una «minorización» de beneficios con el Gobierno estima que ya cumple con el principio que se contempla en el acuerdo del Consejo Europeo, para que los Estados miembros puedan gravar a las eléctricas por los llamados «beneficios caídos del cielo». Por eso también, el Gobierno ha asegurado a estas compañías que no habrá nuevos impuestos para ellas.

A estas medidas ha añadido otras sobre el «despliegue de energías renovables, ahorro energético y suministro de energía».

De 180 euros a 75 o a 50

Sánchez no ha desvelado este lunes qué tope del precio del gas pedirá junto al primer ministro portugués, António Costa, a la Comisión. Hasta la semana pasada, Madrid y Lisboa estudiaron la posibilidad de un umbral del 180 euros por Mw/h; Unidas Podemos rechazó esa cifra y planteó 75 euros y este domingo El Periódico de Cataluña mencionó la cifra de 50 euros como la que estaría estudiando el Gobierno.

De la misma manera, el Gobierno no concreta aún cuándo una rebaja del precio del gas será efectiva en la factura de la luz. Después del Consejo Europeo de la semana pasada, en Moncloa se contaba con que no se tardara más de dos semanas, pero este sábado la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, alargó este plazo hasta tres o cuatro.

En todo caso, Sánchez ha esperado una «reducción significativa» cuando Bruselas dé luz verde. Confía en que sea «en breve plazo de tiempo» de acuerdo a la «urgencia» con la que el viernes pasado se comprometió a evaluar la propuesta que le llegue de España y Portugal para limitar el precio del gas de forma temporal.

Excepción ibérica

Sánchez ha vuelto a subrayar este lunes la importancia de que el Consejo Europeo reconociera la «excepción ibérica» y admitiera que estos dos países son una «isla energética» sin apenas interconexiones con otros países. Son los argumentos que durante semanas y más intensamente el jueves y viernes pasado emplearon Madrid y Lisboa para poder recibir el trato diferenciado que lograron traer de Bruselas. 

«Como saben, la semana pasada el Consejo Europeo reconoció la excepción ibérica y permitió que sus dos gobiernos pudieran adoptar medidas excepcionales y limitadas en el tiempo para reducir el precio [del gas]», ha recordado Sánchez.

Según las conclusiones de la Cumbre europea, la Comisión se muestra «dispuesta a evaluar de manera urgente la compatibilidad de las medidas temporales de emergencia en el mercado de la electricidad notificadas por los Estados miembros, incluidas las destinadas a mitigar el impacto de los precios de los combustibles fósiles en la producción de electricidad».

Lo hará «mediante un procedimiento acelerado«, siempre que se den dos condiciones, que «las medidas reducen los precios del mercado de la electricidad al contado para empresas y consumidores y no afectan las condiciones de los intercambios comerciales en una medida contraria al interés común», añade el texto, que estipula algo que, sin citarlos expresamente, se aplica a lo que España y Portugal estuvieron defendiendo: «En esta evaluación se tendrá en cuenta la naturaleza temporal de las medidas y el nivel de interconectividad eléctrica con el mercado único de la electricidad».

«Con esta medida que no supone subvencionar el gas y no rompe los incentivos para las renovables ni los flujos eléctricos y no distorsiona el mercado eléctrico europeo, pero nos va a permitir a ambos gobiernos rebajar significativamente el precio de la electricidad de forma inmediata», ha dicho Sánchez.

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