Paula Echevarría lleva más de dos décadas en pantalla, fundamentalmente como actriz y personaje del mundo del corazón, pero sus inicios estuvieron en el periodismo como reportera.

Pese a tener 44 años y haber pasado por dos embarazos, apenas podemos presenciar un envejecimiento en su piel ni en su físico. Según un experto en medicina estética en Viva la vida, esto es debido a los pequeños retoques que se ha ido haciendo.

«Hace 22 años algunas «arrugillas» tenía en la frente y en una foto más actual podemos ver que prácticamente han desaparecido o no las tiene, y esto puede ser gracias a un bloqueo muscular que se haya realizado tanto en la frente, como en el entrecejo como en la zona de las patas de gallo», asegura el experto.

En cuanto a las cejas, ella misma ha reconocido haberse arrepentido de seguir la moda del momento y dejárselas tan finas. Por ello, se ha realizado el «microblading, que es una técnica de tatuaje, micropigmentación, para dar más grosor a las cejas».

«Otro retoque que puede que se haya hecho es la eliminación de la bola de bichat, es una acumulación de grasa que hay entre dos músculos del óvalo facial y que cuando se extrae nos hace tener una cara mucho más delgada», explica así el cambio de tener una cara más redonda a una más angular como la actual.

Además, otro de los cambios que podría haberse realizado para resaltar sus facciones es el «aumento de pómulos», que junto con la eliminación de la bola de bichat le habrían perfilado el rostro.

El experto de Viva la vida ha asegurado este domingo que la influencer también se habría realizado una rinoplastia para «dejar más pequeñita esa nariz y elevar la punta y todo el dorso dejarlo totalmente recto».

También «puede que haya recuperado algo de volumen en sus labios, sobre todo una hidratación para tener unos labios mucho más jugosos y carnosos, un sutil retoque».

Siempre ha tenido muy marcado el surco nasogeniano y, con los años, debería ser más visible. Sin embargo, no es así, sino todo lo contrario, por lo que podría haberse «rellenado la zona y que se note menos, nos da menos sensación de tristeza o enfado».

Su rostro unos años después se ve más luminoso e hidratado, por lo que podría haberse hecho diversos «peelings« o tratamientos de inyección de «cócteles de vitaminas».

Los más visibles de todos ellos son los dos aumentos de pecho que se ha realizado, el último de ellos aproximadamente 10 años después del primero para volver a retocarse.

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