El pasado 9 de marzo fue publicada una carta abierta de los trabajadores de Pixar con acusaciones muy contundentes hacia Disney, cuya directiva controla al estudio del flexo desde la absorción en 2009. Según detallaba, la Casa del Ratón había censurado sistemáticamente cada tentativa de los trabajadores por incluir contenido LGTBIQ+ en sus películas, algo que atentaba contra la supuesta directriz de aumentar la diversidad que mantenía Bob Chapek. CEO de Disney que, por cierto, está experimentando la peor crisis de su mandato, puesto que la carta de Pixar ha llegado justo cuando la empresa se ve vinculada a los políticos que están impulsando la ley Don’t Say Gay en Florida.


Bob Chapek fue nombrado CEO de The Walt Disney Company en 2020

Este proyecto, abiertamente homófobo, quiere eliminar cualquier “discusión en el aula sobre orientación sexual e identidad de género” poniéndole muy difícil la situación tanto a profesores como alumnos que pertenecen al colectivo. Chapek ya ha anunciado que va a retirar todos sus donativos a los políticos de Florida, pero esta medida ha sido vista como insuficiente y a lo largo de esta última semana se han organizado varias protestas frente a las instalaciones de Disney. En respuesta a ellas, Variety da cuenta ahora de una medida más efectiva, que intenta rectificar tras años coartando las propuestas de Pixar: Lightyear va a recuperar su beso entre dos mujeres.

Lightyear es la próxima película de Pixar, con estreno (supuestamente en cines) previsto para el 17 de junio. Supone una suerte de spin-off de la multimillonaria franquicia Toy Story, indagando en la historia del supuesto astronauta real que inspiró el diseño de uno de los juguetes protagonistas: Buzz Lightyear, que dobla para la película Chris Evans. Otro de los personajes fundamentales es Hawthorne, una mujer cuya homosexualidad nunca se puso en duda a lo largo del desarrollo del proyecto, pero que en cierto momento del film compartía un beso con su pareja. Disney habría presionado para quitar esa escena del montaje final, pero en respuesta a la polémica por Don’t Say Gay ha decidido restaurarla.

Lightyear ha recuperado su beso entre lesbianas, en lo que bien podría ser un punto de inflexión para la representación LGTBIQ+ en la animación. Una que, dentro de las instancias de Disney, ha tenido una trayectoria muy convulsa. Justo ayer tuvimos más detalles de cómo la administración de Bob Chapek había entorpecido el desarrollo de Nimona, film animado de Blue Sky (estudio heredado cuando compró Fox). Nimona tenía una temática abiertamente LGTBIQ+, y fue una de las fuentes de mayor dificultad a la hora de que la película progresara. Al final, cuando cerró Blue Sky, el proyecto terminó siendo cancelado.

Un historial que dejar atrás

Esto fuera de Pixar, claro. Si nos centramos exclusivamente en el estudio del flexo, todo apunta a que las presiones de Disney se extienden hasta un film como Del revés. Los animadores de Del revés, puesto que la historia se ambientaba en una ciudad con tanta población LGTBIQ+ como Nueva York, quisieron incluir en sus calles algún miembro del colectivo, en una tesitura semejante a la que años después se daría con Soul y San Francisco. En este caso, la idea fue desechada aparentemente por autocensura, imaginándose los responsables que tendrían problemas con Disney si la mantenían.

Por supuesto, no es que esta realidad haya permanecido totalmente ajena a la producción del estudio. Buscando a Dory presentó en un plano a una pareja de mujeres, al igual que hizo Toy Story 4 con unas madres que llevaban a su hija a la guardería. En 2020 Onward llegó “tan lejos” de presentar a una policía cíclope cuya esposa le esperaba en casa: una escena que fue censurada para que Onward pudiera estrenarse en Rusia, Kuwait, Omán, Qatar y Arabia Saudí. Los posibles conflictos de cara a la exportación en el extranjero han alentado en buena parte estas presiones, aunque no llega a ser un atenuante.


Las protagonistas de 'Red'

“Incluso si la creación de contenido LGTBIQ+ fuera a responder las legislaciones discriminatorias del mundo, se nos prohíbe crearla”, se quejaba un animador. La única vez que en Pixar hemos podido ver abiertamente una trama LGTBIQ+ fue en Salir, un cortometraje perteneciente a la antología SparkShots centrado en un hombre queriendo salir del armario frente a sus padres. Su director, Steven Hunter, ya no trabaja en Pixar, pero ha aplaudido la movilización del estudio ante la controversia: “Apoyo a mis compañeros. Estoy muy orgulloso de ellos por haber alzado la voz. Lo necesitamos. Necesitamos que el señor Chapek entienda que tenemos que alzar la voz”, ha declarado. “No volveremos al armario”.

La carta no detalló qué películas de Pixar habían sufrido esta censura. La reciente noticia confirma que Lightyear fue una de ellas, mientras que sobre Luca (aunque su director Enrico Casarosa haya descartado la teoría de que los dos protagonistas fueran gays) hay rumores de que el plan era que Giulia fuera queer. En lo tocante a Red, lo último de Pixar que se ha estrenado con gran éxito en medio de toda esta crisis, tampoco se ha confirmado nada, pero todos los precedentes han motivado que varios espectadores inspeccionen el film en busca de señales de lo que pudiera haber sido cambiado.

¿Era Miriam originalmente un personaje trans? ¿Fue eliminada la bisexualidad de Priya del montaje? Estas hipótesis rodean ahora mismo Red, pero esperemos que la decisión tomada con Lightyear sea el comienzo de una nueva era donde el público sediento de representación no tenga necesidad de especular. 

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