La 1 emitió este martes 22 de marzo una nueva entrega de Maestros de la costura. Esta terminó con la expulsión de Borja, uno de los veteranos. Se trató de una eliminación bastante polémica, pues no habría hecho la prueba de expulsión si no fuera porque Isabel Gomila, mejor lavorada en la pueba en exteriores, le eligió para ello después de que el jurado le encomendara decidir quién de sus compañeros se sumaba al reto.


Verónica Forqué, en 'Maestros de la costura'.

La diseñadora de kimonos optó por Borja al ser veterano, y recalcó que creía que quienes ya habían tenido una oportunidad eran los que debían enfrentarse a situaciones así, pues los novatos contaban con desventaja respecto a ellos. Al rey de los plisados no le sentó nada bien la decisión y, sin cruzar una palabra ni mirada con su compañera, acudió a la mesa para coser.

Aunque después reculó y se disculpó, Borja tuvo una actitud bastante cuestionable durante toda la prueba, algo que él achacó a los nervios y a que llevaba varios días inmerso en un bucle de negatividad. En el reto, tuvo que diseñar un traje que encajara con el maquillaje de la modelo estilo pin up que le adjudicó la invitada, la Terremoto de Alcorcón.

El vasco resolvió el reto con un dos piezas de color rosa compuesto por un crop top y una minifalda en forma de A. Los jueces consideraron que, para la sencillez de la prueba, el concursante no estuvo a la altura al presentar algo con fallos en los detalles, como las cremalleras y los remates.

Por ello, fue candidato a abandonar el talent, al igual que Lili, que creó un vestido estilo Twiggy y Eduardo Navarrete, cuya propuesta estuvo vertebrada por el futurismo. Finalmente, el expulsado fue Borja, que aprovechó para pedirle perdón a Isabel por su comportamiento y apuntó que la culpa de su expulsión había sido de él mismo, aunque en los totales dijo otra cosa.

El hecho de que fuera uno de los concursantes que más simpatía despiertan entre la audiencia y que el criterio por el que se batió en el reto final fuese «a dedo» despertó muchas críticas en parte del público, que habló de «tongo», pidió la repesca del concursante (algo que el avance de la siguiente edición dejó ver que tiene bastantes papeletas para cumplirse) y lamentó que el expulsado no hubiese sido otro. 

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