Las compañías eléctricas que firmen nuevos contratos de abastecimiento a los consumidores o los renueven no podrán fijar un precio que supere aproximadamente los 65-70 euros, de manera que asumirán la diferencia con el coste real reduciendo sus beneficios, muy superiores desde hace meses debido a los precios disparados del precio del gas.

Esta es una de las medidas del capítulo de la energía que figuran en el plan nacional para hacer frente a las consecuencias económicas derivadas de la guerra en Ucrania que ha aprobado este martes el Consejo de Ministros y que supone aplicar la autorización que dio la Comisión Europea a los países de la UE en relación con los llamados «beneficios caídos del cielo» extraordinarios debido al algo precio del gas y por costes que no soportan.

Una de las formas es gravar con impuestos estos beneficios, algo que el Gobierno español se comprometió a no hacer. En su lugar, opta por minorar los beneficios de las eléctricas por medio de la fijación de unos «umbrales» a los precios que se calcularán que alcanzará la luz a lo largo de la vida de todo el contrato.

«Cada vez que con ocasión de la renovación de un contrato o de la compra de uno nuevo, el precio ofertado a los particulares por encima de los umbrales que fijamos en octubre de 2021, de 67-70 euros, el tipo a partir del cual se producirá una minoración» de estos beneficios, ha explicado en la rueda de prensa de Moncloa la vicepresidenta tercera y ministra Transición Ecológica, Teresa Ribera.

El plan aprobado este martes extiende así una medida tomada en octubre para minorar los beneficios de las eléctricas. Ribera ha recordado que la Comisión no permite que sea retroactiva, es decir, que se aplique a contratos ya firmados, pero sí puede introducirse a los nuevos o los que se renueven. Con el objetivo, además, de que puedan ser tan largos como las dos partes quieran, pero sin imputar a precios futuros de la luz el elevado precio que tienen en la actualidad.

Se introduce, ha dicho, «un umbral a partir del cual se minorarán los precios, en favor de que esta internacionalización de un precio elevado en los precio a medio y largo plazo no se produzca». «Incentiva la firma de contratos por cuanto más tiempo mejor dentro de umbrales razonables que no dan por hecho que el precio de la electricidad pueda seguir siendo extraordinariamente alto con independencia del resto de medidas».

Beneficios de las renovables

Entre las medidas que ha citado Ribera con las que conseguir también que baje el precio de la luz se encuentra la posibilidad de que España y Portugal fijen un precio máximo al precio de la luz. El Gobierno sigue sin revelar qué umbral propondrá a Bruselas, en una negociación que puede no ver la luz en breve. Este martes, Ribera ha apuntado que todavía llevará «varias semanas».

Otra manera de actuar sobre el precio de la electricidad para los consumidores es a través de las primas a las renovables, que el Gobierno va a revisar ya, para determinar si ya cumplen sus objetivos de rentabilidad, dado que estas energías limpias, como las eléctricas, también están teniendo beneficios muy elevados por los altos precios del gas.

«El Gobierno ha decidido después de meses de conversaciones adelantar el momento en el que se produce la liquidación para valorar si la rentabilidad se ha visto superada por los ingresos que han tenido o están por debajo», ha dicho Ribera.

La medida, ha añadido, «nos permite liberar 1.800 millones de euros para reducir cargos, la parte fija de la factura en nuestros hogares».

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