La gestión de la Covid entra oficialmente en una nueva fase, que la asemejará a una gripe en los casos más leves y en la que se cuenta con una nueva nueva herramienta para reducir el empeoramiento de personas leves a estados graves de coronavirus. Este lunes entra en vigor la nueva estrategia que elimina la obligación de permanecer aislado ante un caso de Covid sin complicaciones para pasar a centrarse en los casos graves y que reducirá la elaboración de pruebas de diagnóstico a la población considerada vulnerable, mayores de 60 años, enfermos inmunodeprimidos y mujeres embarazadas. Después de tres meses de espera, esto coincide con la llegada a España de los primeros tratamientos del antiviral oral de Pfizer, Paxlovid.

A partir de este lunes, quienes tengan Covid de la manera más habitual en la que en los dos últimos años lo han pasado millones de personas en España deberán seguir pautas parecidas a las de una gripe o un catarro. Ya no tendrán que estar siete días aislados en casa, aunque se les recomienda que guarden reposo y que, si pueden, teletrabajen durante unos días. Si salen de casa, deberían ir con mascarilla y evitar al máximo los contactos sociales, especialmente con personas más vulnerables.

Esto es lo que acordó la semana pasada la Comisión de Salud Pública, de modo que, tras eliminar las cuarentenas obligatorias, a partir de ahora no habrá ya nadie que obligatoriamente tenga que quedarse en casa por Covid. Ahora solo tendrán que guardar días de aislamiento -cinco, en concreto- las personas que vivan o trabajen en residencias de mayores o en centros sociosanitarios. Esta decisión forma parte del paso la «fase de transición» de la gestión del coronavirus, una vez que con hospitales y UCIS en un nivel de ocupación correspondiente al nivel de riesgo bajo, se da por superada la «fase aguda», Sin embargo, se podría dar marcha atrás si la capacidad asistencial empeora y regresa al riesgo medio.

Graves y mayores de 60

Como tónica general, a partir de ahora el control y vigilancia de la Covid se reducirá a los casos graves -para saber cómo están de llenos los hospitales- y a la población más vulnerable. Los tests de diagnóstico que se hacen en el sistema sanitario dejarán de ser generales y ya solo se hará a los mayores de 60, a personas que por enfermedad tengan dañado el sistema inmunitario o a las mujeres embarazadas.

Este cambio se produce cuando España registraba el viernes pasado una incidencia acumulada de 461 casos por 100.000 habitantes a 14 días y también se evidenciará en la manera de contar los contagios. A partir de ahora, cobrarán relevancia los que se contabilicen entre la población mayor de 60 años, la que por edad es más susceptible para pasar de un Covid leve a uno grave.

Pastillas para la Covid

Para los casos de los enfermos leve de Covid tenga circunstancias que le hagan ser considerado de riesgo de evolucionar a un estado grave, tener que ser hospitalizados o hasta fallecer, este lunes también se dará un paso importante para evitarlo. Casi tres meses después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciara la compra del tratamiento en pastillas de Pfizer contra la Covid, llegarán las primeras 11.900 unidades, del total de 344.000 que se han adquirido a la farmacéutica estadounidense.

Según informó la semana pasada el Ministerio de Sanidad, el propósito es que este primer trimestre se cierre con 50.000 tratamientos de Paxlovid disponibles. Consiste en pastillas que se administrarán de forma ambulatoria y están pensadas para evitar la progresión de la Covid a estados graves y prevenir la hospitalización y muerte de pacientes que están leves pero que tienen factores de riesgo. «Nos va a permitir contar con una herramienta más en la lucha contra la Covid», dijo la ministra, Carolina Darias.

Paxlovid es el primer tratamiento por vía oral contra la Covid. Según los estudios de Pfizer, tiene una eficacia del 89% en la reducción de la posibilidad de tener que ingresar en un hospital o llegar a fallecer por coronavirus.

Para que sea efectivo, se debe administrar lo antes posible tras el diagnóstico de Covid y dentro de los cinco días posteriores al inicio de síntomas. El proceso tiene que ser «organizado y muy ágil» y para eso Ministerio y comunidades acordaron que la prescripción de estas pastillas la harán los médicos que hagan el diagnóstico a la persona susceptible de desarrollar un Covid grave, ya sea en Atención Primaria o en Especializada.

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