La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ha defendido este jueves su apuesta por dar «una respuesta europea» a la crisis energética que azota a los países de la Unión Europea, especialmente desde la invasión rusa de Ucrania. 

En una rueda de prensa conjunta con el ministro de finanzas alemán, Christian Lindner, los dos políticos se han mostrado de acuerdo en que es «absolutamente imprescindible tomar medidas que topen la escalada de precios»,  pero han pedido una respuesta dentro del «marco regulatorio europeo».

«Los Estados miembros tenemos circunstancias diferentes. Nuestras relaciones y mix energéticos son diferentes. Trabajamos desde una perspectiva constructiva para entender la posición de otros socios y construir sobre una base que nos une», ha expresado la vicepresidenta primera, que ha insistido en transmitir un mensaje de «unidad y determinación», en la lucha contra Vladímir Putin.


Ribera ve "preferible" esperar la limitación de la UE del precio de la luz

Las palabras de Calviño contrastan con la opinión expresada tan solo un día antes por la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera. En una conversación con periodistas en el Congreso de los Diputados de la que se hace eco Servimedia, Ribera afirmó que se deben aprobar «medidas para introducir topes a los precios» de la electricidad «rápidamente». Aunque se mostró dispuesta a esperar «unos días» para conocer la propuesta europea, no descartó «apurar el margen» para «adelantar medidas adicionales en el país».

No obstante, las dos vicepresidentas valoran positivamente que Europa se haya hecho eco de las propuestas de España, entre las que se encuentran la creación de unas reservas estratégicas de gas y especialmente los topes en el mercado eléctrico. 

Ofrece las regasificadoras españolas

Como medida adicional para combatir la crisis energética, Calviño ofreció «el potencial de regasificación de España» para «reducir la dependencia estratégica» de la UE en términos de suministro de gas. En este sentido, señaló la importancia de «reforzar las interconexiones» energéticas entre los Estados miembros y de acelerar el despliegue de las renovables. 

Actualmente, España concentra la mitad de las plantas regasificadoras de la UE, unas instalaciones que permiten al país comprar gas natural licuado (GNL) -que viaja en barcos y no a través de gasoductos- y posteriormente «regasificarlo» para su consumo. La compra conjunta de GNL a otros países es una de las alternativas que se plantean para reducir la dependencia del gas ruso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.