Comer carne roja o procesada, incluso una cantidad moderada al día, está relacionado con un mayor riesgo de padecer cáncer de intestino. Así lo confirman los últimos estudios acerca de esta cuestión realizados por la unidad de epidemiología del cáncer de la Universidad de Oxford sobre una base de medio millón de participantes británicos de entre 40 y 69 años.

En las investigaciones lideradas por el equipo del doctor Timothy J. Key,  las personas que comían 76 gramos de carne roja procesada al día (que es lo que incluye una hamburguesa) tenían un 20% más de probabilidades de desarrollar cáncer colorrectal en comparación con otras personas que reducían a un tercio la cantidad ingerida y que podría ser equivalente a la de una loncha de jamón.

En el estudio también concluyeron que ingerir carne procesada, como las salchichas, la panceta, el tocino o el bacon, suponía un riesgo mayor de sufrir cáncer de colon. La posibilidad aumentaba un 20% por cada 25 gramos de carne procesada, que es básicamente lo que representa una tira de bacon.

En este sentido, «una pequeña cantidad de carne procesada parece tener el mismo efecto carcinógeno que una gran cantidad de carne roja», comentó el profesor Tim J. Key. Según el servicio Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido, una rebanada de jamón contiene 23 gramos de carne procesada, mientras que un bistec a la parrilla contiene 163 gramos de carne roja. 

Salchichas de bote
Advertencias al consumo prolongado de salchichas
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El objetivo de este estudio, financiado por el Instituto de Investigación del Cáncer de Reino Unido, es recomendar a las personas que comen más de 90 gramos de carne roja y procesada al día que lo reduzcan a 70 gramos.

«Nuestros resultados sugieren de manera concluyente que las personas que comen carne roja y procesada cuatro o más veces a la semana tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de intestino que las que comen carne roja y procesada menos de dos veces por semana», declaró el doctor Key.

Advertencia de la OMS

La Organización Mundial de la Salud concluyó en 2015 que hay suficientes evidencias para clasificar la carne procesada como «carcinógena para los humanos» y lo incluye en el grupo de sustancias más peligrosas para la salud junto con el humo del tabaco, el alcohol, el plutonio y el aire contaminado.

Los expertos revelaron que cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18% si se consume de una manera prolongada en el tiempo.

“Para un individuo, el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal por su consumo de carne procesada sigue siendo pequeño, pero este riesgo aumenta con la cantidad de carne consumida”, dijo el doctor Kurt Straif, Jefe del Programa de Monografías de la IARC. 

“En vista del gran número de personas que consumen carne procesada, el impacto global sobre la incidencia del cáncer es de importancia para la salud pública”, añadió.

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